¿Si soy LGBT+ mi terapeuta debería de serlo?

Actualizado: sep 13

Los psicoterapeutas que somos miembros de la población LGBTTTIQ+ podemos tener una mirada mucho más sensible y empática, pero esto no es un requisito indispensable para que una persona psicoterapeuta pueda atender a la comunidad.


John Hincapié es psicólogo y director de psicología y consejería en Calma.


Muchas personas que llegan a mi consulta, especialmente aquellas que pertenecemos a la población LGBTTTIQ+, expresan la necesidad de que su psicoterapeuta sea LGBTTTIQ+, dicen sentir mayor seguridad, comodidad y empatía ¿Necesito que mi psicoterapeuta sea LGBTTTIQ+? Es una pregunta interesante, hay que clarificar que cualquier persona que cuente con la formación idónea puede ejercer la psicoterapia, esto es independientemente de su orientación o preferencia sexo-afectiva.


Una de las razones por las que muchas personas buscan que su psicoterapeuta sea LGBTTTIQ+, es porque existen resistencias frente a la heteronormatividad, entonces sienten que una persona psicoterapeuta heterosexual tendrá un sesgo heteronormativo y que puede emitir prejuicios sobre su sexualidad; esto genera que el proceso psicoterapéutico no sea exitoso, porque las personas por sus resistencias frente a la norma heterosexual terminan abandonando la psicoterapia; esta puede ser una suposición por el temor al juicio y la discriminación por parte de una persona psicoterapeuta que no sea LGBTTTIQ+, sin embargo, esto pareciera ser un temor que puede estar infundado en la persona consultante y no en la persona psicoterapeuta.


Hay otras situaciones donde lamentablemente sí hay un prejuicio por parte de la persona psicoterapeuta. Desafortunadamente algunos sectores han implementado “terapias de conversión”, que han generado daños psíquicos a la comunidad y estas terapias se encuentran por fuera de los lineamientos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y de la Asociación Americana de Psicología (APA). También hay psicoterapeutas que aunque no practican “terapias de conversión”, tienen un prejuicio personal propio o una LGBTfobia interiorizada y pueden proyectar en las personas consultantes sus conflictos frente a su propia sexualidad.

Entonces hay varias razones por las que un proceso terapéutico se puede ver truncado, puede originarse por las propias resistencias del consultante, por temor a juicio y discriminación por su sexualidad, pero también está el prejuicio y la LGBTfobia interiorizada de algunas personas psicoterapeutas, por eso es importante tener en cuenta que una persona que ejerce la psicoterapia, independientemente de su orientación o preferencia sexual, debe cumplir con los siguientes lineamientos:


- Contar una cédula profesional de Licenciatura en Psicología.

- Debe tener una especialidad en algún enfoque clínico aprobado y avalado por la Asociación Americana de Psicología APA.

- Debe contar con una dirección o supervisión clínica.

- Y lo más importante, debe tener un proceso psicoterapéutico previo y constante para que pueda evitar proyecciones e identificaciones con la persona consultante afectando el desarrollo adecuado del proceso psicoterapéutico.


Quiero resaltar que definitivamente, el factor más importante que garantiza el éxito de toda psicoterapia es el establecimiento de la relación o alianza terapéutica, esta es la relación empática que se puede generar entre la persona psicoterapeuta y la persona consultante, pero siempre desde el marco de los lineamientos que mencioné, ya que estos son los principios éticos de todo ejercicio de psicoterapia.

Sin lugar a dudas, sí, los psicoterapeutas que somos miembros de la población LGBTTTIQ+ podemos tener una mirada mucho más sensible y empática de nuestras propias problemáticas, pero esto no es un requisito indispensable para que una persona psicoterapeuta pueda atender a la comunidad. Cada quien es libre de elegir el tipo de psicoterapeuta con quien desea trabajar en su proceso psicoterapéutico.


Finalmente lo que sugiero es que antes de elegir a su psicoterapeuta indaguen sobre los lineamientos que les mencioné y que los voy a reiterar nuevamente, es muy importante que su psicoterapeuta posea cédula profesional de Licenciatura en Psicología, cuente con una especialidad en un enfoque clínico avalado por la Asociación Americana de Psicología APA, exista una supervisión clínica y lo más importante, es que se encuentre en un proceso psicoterapéutico previo y constante. Este último punto es el más relevante, ya que el proceso psicoterapéutico de la persona psicoterapeuta evitará los sesgos heteronormativos, los prejuicios y la discriminación que puedan presentarse en la psicoterapia.


En Calma contamos con terapia psicológica presencial y en línea. Contáctanos.


Citas: 55 6115 9514


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